Gran Bretaña 2001

En marzo del 2001 me marché a Inglaterra, en concreto a Newcastle upon Tyne, para realizar unas prácticas de 3 meses de duración en la organización Northumberland Wildlife Trust (NWT), que se ocupaba de la protección de los espacios naturales del condado de Northumberland. Yo en realidad quería haber hecho las prácticas en Escocia pero la agencia con la que las tramité me dijo que allí no tenían. Entonces la idea era irme a Escocia al terminar mis prácticas y buscarme la vida allí, en concreto en Edimburgo, y así hice. Sin embargo, antes de irme a Edimburgo, aproveché para viajar y hacer voluntariado en el norte de Inglaterra, en concreto Lake District, y sobretodo en Escocia. Me quedé en Gran Bretaña hasta primeros de enero del 2002, así que estuve un total de 10 meses que transcurrieron entre mis prácticas, mis trabajos, mis voluntariados y mis viajes. Para mi era un momento importante de mi vida, la primera vez que me independizaba y además en el extranjero, y también la primera vez que viajaría sola en otro país. Fueron muchas las experiencias que me acontecieron y las cosas que aprendí durante aquel tiempo. Tuve la oportunidad de visitar lugares llenos de magia que me hicieron sentir esa conexión que siempre tuve con lo medieval y lo celta. Pasar un tiempo largo en Escocia fue un sueño hecho realidad, pero también disfruté mucho de Inglaterra y al final me alegré de haber hecho las prácticas allí. A lo largo de aquellos meses pude ir acercándome más a mi misma mientras recorría tierras que me hablaban de un pasado que me resonaba. He dividido este relato en tres partes, pues en todo momento sentí que había tres etapas bien diferenciadas durante mi estancia en Gran Bretaña, cada una con sus lugares y experiencias propias.

Primera Parte: Newcastle upon Tyne y Condado de Northumberland (03-06/2001)

Cogí mi vuelo a Newcastle vía Bruselas con la desaparecida compañía Sabena una mañana del 10 de marzo del 2001. Era la primera vez que viajaba sola a un país extranjero y aquello era muy emocionante. La escala en Bruselas salió muy bien y no me costó mucho encontrar la puerta de embarque para el siguiente vuelo. En el aeropuerto de Newcastle me esperaba Joanne, mi supervisora de las prácticas, junto con su amiga Vicky con la que iba a vivir en los próximos meses. Me daba mucha tranquilidad ir con todo preparado y que estuvieran esperándome, pues por aquel entonces todavía no tenía suficiente valor como para irme a la aventura total. Había estado hablando con Joanne por teléfono en un par de ocasiones y ella me ofreció alojamiento en casa de su amiga Vicky que vivía sola y tenía una habitación disponible. Me dijo que así me saldría mucho más barato que quedarme con una familia de acogida de las que selecciona la agencia, y aquello fue realmente de agradecer. Bueno, sola realmente no vivía, en su casa había dos perros y dos gatos, lo cual no era de extrañar teniendo en cuenta que la profesión de Vicky era enfermera veterinaria. La casa estaba en una zona residencial, de esas típicas de las afueras de las ciudades inglesas, nada que ver con los pisos a los que estamos acostumbrados en España. Cuando llegué ya era de noche así que no tardé mucho en irme a dormir.

Newcastle upon Tyne está en el norte de Inglaterra, en el condado de Tyne and Wear, que es un condado metropolitano de Inglaterra. Comprende la zona de los estuarios de los ríos Tyne y Wear. Limita con los condados administrativos de Durham y Northumberland. La frontera tradicional entre el condado de Northumberland y el de Durham es el río Tyne. Newcastle upon Tyne y North Tyneside están al norte de esta frontera mientras que Gateshead, Sunderland y South Tyneside están al sur.


Al día siguiente era domingo y Joanne y Vicky me llevaron a ver Newcastle, lo cual era muy amable de su parte. Primero fuimos al mercado de los domingos en Quayside (muelle), una especie de rastro con mucho ambiente. Después estuvimos comiendo en un restaurante vegetariano ya que Vicky era vegetariana. Me contaron que había muchos vegetarianos y muchos restaurantes para ellos, algo que por aquel entonces en España era aún más raro que ahora. La ciudad no estaba mal, cierto que no es de las más bonitas de Inglaterra, pero a mi me parecía genial con tal de salir de Torrejón, y todo era nuevo para mi.

El lunes Joanne me vino a buscar a casa de Vicky para llevarme en coche a la oficina de Northumberland Wildlife Trust, lugar en el que iba a hacer mis prácticas en los próximos tres meses. Joanne se ofreció a venir a buscarme cada día a casa para llevarme en su coche a las prácticas, la verdad que me sentía muy afortunada de tenerla como supervisora. La oficina no estaba en medio de una calle ruidosa ni mucho menos, sino en un precioso parque con un pequeño bosque y un estanque, St Nicholas Park. Así daba gusto ir a trabajar, un sitio agradable y tranquilo, rodeado de naturaleza, qué más se podía pedir. Aquel día justo era la reunión mensual del personal y Joanne aprovechó la ocasión para presentarme oficialmente. Mis prácticas eran variadas ya que iba a pasar por todos los departamentos: administración, educación ambiental y conservación de la naturaleza, aunque iba a dedicar más tiempo a este último. Una de las tareas que me encomendaron fue actualizar la guía de reservas naturales de la organización. Se supone que gran parte de mis prácticas iban a tener lugar en las reservas pero debido a la fiebre aftosa que afectaba al país, la mayoría de ellas estaban cerradas. Aquello me fastidiaba bastante pero no perdía la esperanza de que la situación se normalizara y pronto pudiera visitar algunas reservas. Aproveché también mi tiempo para preparar toda la documentación necesaria para obtener el certificado avanzado “work experience” de Cambridge. Joanne me ayudó mucho en el proceso, y no sólo eso, me ayudaba en cada aspecto de la vida cotidiana, desde llevarme al supermercado, al job centre para buscar trabajo o hacer cualquier otra gestión. También me integró en su vida de una forma sorprendente, pues me llevó con ella a la piscina, otro día a cenar a su casa y los viernes me invitaba a quedar con su marido y sus amigos a tomar algo en un pub.

Newcastle era una ciudad industrial pero para mi tenía su encanto. Newcastle tiene sus orígenes en época romana (S.II) cuando sobre un promontorio de la orilla izquierda del Tyne fue levantado un fuerte (Pons Aelius) que vigilaba un puente sobre el río y el cual formaba parte de la Muralla de Adriano (Hadrian’s Wall). Un día lo dediqué entero a hacer turismo y visité las murallas, St Mary’s Cathedral, St Nicholas’ Cathedral y Lain Gallery, entre otras cosas. Otro día fui al Castillo Keep, un castillo medieval que está en un promontorio que mira hacia el río Tyne, así que desde arriba se divisa una magnífica panorámica de la ciudad. Este castillo fue construído por Enrique II en 1168 y es uno de los mejores castillos normandos que se ha conservado hasta la actualidad en este país. También fui a pasear por Quayside y fui a visitar los famosos puentes: Tyne Bridge y Gateshead Millenium Bridge. Entre mis museos favoritos estaba el Hancok Museum, de historia natural. En Newcastle también hay una Chinatown que es curiosa de visitar. Luego estaba el famoso Grey’s Monument, dedicado a Charles Grey y construido en 1838, en pleno centro de la ciudad, y que para mi era el punto de quedada habitual. Pero sin duda el lugar que más amaba de Newcastle era el precioso parque Jesmond Dene, con bosque y río surtido de cascadas, un molino y muchos puentes. Allí iba casi todas las semanas a correr o a pasear, y tenía suerte de que podía ir andando desde casa.

Los transportes en Newcastle eran muy buenos, había muchas líneas de autobuses y luego estaba el metro, que aunque pequeño era muy efectivo. También Newcastle era una ciudad con muchas opciones para las compras, con muchas zonas de tiendas, centros comerciales y mercados callejeros. La calle principal de tiendas se llama Northumberland Street aunque luego hay un gran centro comercial en Gateshead (Metrocentre) que es el más grande de toda Europa. También dicen que Newcastle es la ciudad más fiestera de Gran Bretaña, concentrándose casi todos los pubs y discotecas en la zona de Quayside y Bigg Market. Esto yo no lo experimenté mucho porque en Newcastle tuve una vida más bien tranquilita.

Tyne Bridge

Castillo Keep

Parque Jesmond Dene

St Mary's Island


Cuando no llevaba ni 3 semanas en Newcastle ya me fui de viaje a Londres y parte del sur de Inglaterra para 2 semanas. Joanne tenía que asistir a un congreso allí y de paso iba a quedar con unas amigas de la universidad. Una de ellas vivía en Londres y nos quedaríamos en su casa tres días. Después yo me tendría que buscar algún albergue juvenil donde quedarme una vez que Joanne se marchara. Acordé con Joanne en que terminaría las prácticas un par de semanas más tarde de lo previsto y así daba tiempo a que se solucionara lo de la fiebre aftosa. Mientras tanto hacía este viajecito y de paso en Londres iba a la oficina de la agencia de las prácticas para preguntar algunas dudas que tenía sobre los documentos para el certificado.


Viaje a Londres, Cambridge y Sur de Inglaterra (24/03-08/04/2001)

En este viaje me concentré en Londres y algunos lugares cercanos. En el primer mapa podéis ver la zona en la que me estuve moviendo, y en el segundo aparecen los lugares que visité. Están marcados con diferentes colores como podéis ver.


Mi estancia en Londres fue muy bien aprovechada y vi todo lo que pude en los días que allí estuve. El primer día cogimos un autobús a King Cross y de ahí caminé a Oxford Street. Nunca olvidaré la avanlancha de gente que había a mi alrededor, de distintas razas, nacionalidades y clases, lo cual daba a Londres ese aire de ciudad cosmopolita y variopinta. Me dejé llevar hasta llegar a Picadilly Circus, y caminando aún más a St James Park. Fueron muchos los sitios que visité en Londres durante aquellos días: Covent Garden, Leicester Square, Soho, Hyde Park, Buckingham Palace donde vi el cambio de guardia, Thames River, Westmister donde está Houses of Parlament y Big Ben, London Bridge, St Paul’s Cathedral, London Tower,… Lo que más disfruté sin duda fueron los parques, especialmente Regent Park y St James Park, donde había preciosos patos de especies que nunca había visto, confiadas ardillas y jardines floridos de gran belleza. Entre los museos visité el Museo de Historia Natural, British Museum y National Gallery.

Thames River and Westminster

Frente a Buckingham Palace

Regent Park

Cuando Joanne volvió a Newcastle, yo me alojé en una residencia de estudiantes llamada International Student House, cerca del precioso parque Regent Park. Era el alojamiento más económico que encontré, y de buena calidad. El ambiente era muy internacional y juvenil, con gente de diversos países trabajando allí, incluso españoles.

Desde Londres también visité otros lugares como Greenwich, situado en la ribera sur del río Támesis y muy conocido por su historia marítima y por encontrarse allí el famoso meridiano cero. El centro histórico de Greenwich incluye el Colegio Real Naval (ahora Universidad de Greenwich), el barco Cutty Sark y el Observatorio de Greenwich (en el Parque Real de Greenwich). Caminé por el parque y luego entré en el observatorio donde hice una visita guíada.

Parque Real de Greenwich

Meridiano cero junto al observatorio de Greenwich


Otro día fui a Cambridge donde me pasé el día de un college a otro. Famoso por su universidad, sus espacios verdes, el río con sus barcas y las bicis. Cambridge es también la capital del condado de Cambridgeshire.

Un college de Cambridge

Río Cam (Cambridge)


Al día siguiente volví a Londres y tuve que coger el metro para ir a la estación de Waterloo, una experiencia que nunca olvidaré por lo horrible que fue, pues era hora punta y estaba llenísimo. Tuve que abrirme paso a empujones para salir de allí y además cargada con mi mochila. El metro de Londres era toda una experiencia y no me resultó fácil al principio, equivocándome varias veces pues por un andén podían pasar varias líneas, hasta que aprendí el sistema. En la estación de Waterloo cogí un tren a Eastleigh donde iba a quedarme tres días en casa de una amiga que entonces estaba trabajando allí. Mientras ella trabajaba aproveché para visitar la preciosa ciudad de Winchester que quedaba cerca: la catedral, un paseo junto al río, la tabla redonda del rey Arturo y un momento de relax en St Giles Hill. Enseguida me tuve que ir porque había quedado con mi amiga para ir a una fiesta de unos amigos por la tarde temprano. Desafortunadamente cogí el autobus equivocado y tuve que bajarme en medio de ninguna parte a coger otro autobús, así que al final llegué bastante tarde. En la fiesta había varios españoles y gente de otros países. Después de aquello volví a Londres para coger mi tren a Newcastle.

City Mill (Winchester)

Interior del Great Hall (Winchester)

 

 

 

 

 

 

Viaje de Semana Santa: Durham y York (14-16/04/2001)

Aproveché las vacaciones de Semana Santa para ver más sitios, en concreto Durham donde estuve un día y York donde estuve dos. Eso sí, tuve que irme solita, no tenía ningún amiguito que me acompañara, pero aún así lo disfruté. El día en Durham fue tranquilo y agradable, y aunque estaba nublado no llovió. Fui a la catedral y al castillo, al jardín botánico y tuve tiempo para recorrer los “riverbanks” y las calles. Me faltó ir al Auckland Palace que está en las afueras pero que no abría hasta mayo. También cerca están los Pennines donde hay visitas organizadas por el ayuntamiento, pero de momento todas están canceladas por la fiebre aftosa, arghh! Y además allí está la cascada más grande de Inglaterra, yo que soy una fan de las cascadas.

Río Wear y Catedral de Durham

Castillo de Durham


Al día siguiente me fui a York y el tren me salió muy barato con Virgin, £7,5. Lo primero que hice al llegar fue ir a la oficina de turismo que estaba en la misma estación. Me di cuenta de que no tenía días suficientes para hacer todo lo que quería, así que tenía que hacer una difícil elección para el día siguiente: visitar el castillo Howard al que sólo había un autobús al día para ir o cruzar el Parque Nacional de North York Moors en el tren de vapor. Aquel día lo dediqué a visitar la histórica ciudad fortificada de York, empezando por la impresionante catedral, York Minster, y las ruinas de la abadía de St Mary. Por desgracia el tiempo estaba empeorando y acabó lloviendo, así que decidí ir al Jojvik (así llamaron los vikingos a la ciudad cuando la ocuparon), una especie de museo sobre los vikingos que vivieron en York y que está situado sobre el yacimiento que encontraron. Después de esperar una larga cola durante 30 minutos llegué a la taquilla y cuando me enteré del precio de la entrada estuve a punto de echarme para atrás, pero al final entré. Entonces entendí por qué la entrada era tan cara, pues no era un museo normal. Te montabas en una cápsula del tiempo que te transportaba a la ciudad vikinga recreada según los hallazgos de las excavaciones. Los personajes estaban hechos con los rasgos reconstruídos por ordenador a partir de los restos humanos encontrados. Además te iban contando cosas según viajabas por la ciudad y en el idioma que eligieras. Cuando salí del Jojvik el tiempo había mejorado y fui a dar un paseo por las murallas, las calles medievales con sus preciosas casas de madera y acabé en el parque del museo. Después fui a dar una vuelta por el río Ouse y visité la Torre Clifford (torre normanda junto al río). Al anochecer volví al albergue donde me tocaría dormir en una habitación de diez personas.

Catedral de York

Casco antiguo de York


Para el segundo día finalmente decidí ir al Parque Nacional de North York Moors, para lo cual tuve que coger un autobús a Pickering y allí coger el famoso tren de vapor. Durante el trayecto pude disfrutar del bonito paisaje lleno de contrastes: bosques de coníferas, campos con ovejas, ríos, árboles rojizos, turberas y plantas rastreras oscuras sobre un terreno amarillo. Como el tren iba despacio pude hacer algunas fotos, pero no me bajé durante el trayecto porque con la fiebre aftosa no se podía andar por allí. Cuando llegué a Grosmort, la última estación, tenía que coger otro tren para ir a Whitby, pero no salía hasta dentro de 3 horas! Así que me armé de valor, pregunté en el parking si alguien iba para allá y tuve la suerte de que justo los primeros a los que pregunté me llevaron, así que ahorré dinero y tiempo. Qué bonito era Whitby, un pueblo de pescadores con una abadía muy interesante donde se supone que estuvo el conde Drácula. Me colé en la abadía pues ya no tenía dinero suficiente para pagar pero no estuve mucho tiempo allí porque hacía mucho frío y viento, y llovía mucho. Cogí el autobús de vuelta a York, pude ver de nuevo el parque nacional por el camino, y llegué a York más tarde de lo esperado por el atasco. Pude coger mi tren a Newcastle porque salió con retraso, otra vez tuve suerte. Luego en Newcastle todavía tenía que coger un autobús para llegar a casa, así que fue un largo camino de regreso.

Pueblo de Whitby

Abadía de Whitby

 

 

 

 

 

 

La vida en Newcastle

Pues después de tanto viaje me empecé a centrar más en asentarme en esta ciudad. Lo primero que hice fue ir al Job Centre para solicitar la ayuda para desempleados. El proceso iba a ser largo porque aún no tenía número de seguridad social, ni cuenta bancaria, y tenía que rellenar muchos formularios. Conseguir abrir una cuenta bancaria fue complicadísimo y tuve que aportar mucha documentación de mi banco en España y de la casa donde vivía. Durante el proceso yo también eché curriculums por si acaso.

Poco después de Semana Santa Joanne dejó el trabajo en NWT porque consiguió otro mejor. Eso implicaba que ya no tendría quien me llevara a las prácticas y a partir de ahora tendría que ir en autobús. Le hicieron una fiesta de despedida con regalos y el director dio un emotivo discurso sobre ella. Por la noche nos invitó a cenar en un restaurante italiano y luego fuimos a tomar algo a un pub. La verdad que era increíble que aún no me había cruzado con españoles en aquella ciudad y la mayoría de la gente con la que estaba eran ingleses. Sólo hablaba español con mi familia por teléfono.

El acento de Newcastle era difícil de entender, incluso para los propios ingleses de otras regiones, pero poco a poco me fui acostumbrando. De hecho tenían un dialecto llamado Geordie, con gran cantidad de vocabulario y palabras con diferente pronunciación que no hay en otros sitios de Gran Bretaña. También se llamaba así coloquialmente a los habitantes de Newcastle. Al principio no me enteraba de nada ni tampoco me entendían, era desesperante. Gracias a las migas que hice con uno de los que trabajaba en la organización, Kevin, aprendí a entender aquel acento. Era un hombre de cuarenta y tantos años, grande y robusto, con un cerrado acento de Newcastle, y cierta fama de asocial. El día que me tocó entrevistarle (tenía que entrevistar a todos los trabajadores de la organización para conseguir el certificado de prácticas) tenía miedo pues me pareció al principio un hombre tosco, maldeducado y antipático. Él se dedicaba a las nutrias, que era su gran pasión, y no era biólogo, aunque sabía más que muchos de ellos. Cuando mostré interés por las nutrias durante la entrevista, él se mostró más simpático conmigo y me contó un montón de cosas. Se ofreció a llevarme con él a buscar rastros de nutrias a los pocos sitios que no estaban cerrados por la fiebre aftosa. Recuerdo que el primer día que fui con él vimos muchos rastros y oimos a las crías de las nutrias escondidas en la vegetación. Así cada semana iba a algún sitio con Kevin, a veces a recoger una nutria muerta (hacía un estudio de los contaminantes en las nutrias), luego a buscar rastros, y por el camino tenía oportunidad de ver más lugares del bonito condado de Northumberland. Siempre íbamos acompañados por su precioso pastor alemán al que tenía muy bien educado y adiestrado para encontrar nutrias. Kevin me contaba muchas cosas interesantes de las nutrias, de Northumberland y también de Escocia que le apasionaba, porque resulta que él era de origen irlandés (aunque se había criado en el norte de Inglaterra) y se sentía muy conectado al mundo celta. Al final nuestras conversaciones eran fluidas y podía entender casi todo lo que decía.

A finales de abril empezaron a abrirse algunas reservas porque la situación con la fiebre aftosa empezó a mejorar. Fui varias veces con el conservation team a la reserva de Border Mires, cerca del bosque de Kildar. Antes de entrar allí desinfectaban nuestras botas de goma y las ruedas de la furgoneta. El trabajo consistía en arrancar las pequeñas coníferas que crecían en aquel ecosistema de “peat bog” (turbera). El suelo de este lugar está empapado y es almohadillado, y es como caminar sobre un gran colchón de agua. Geoff y Sonny, del conservation team, me explicaron muchas cosas de este ecosistema, la verdad que eran muy majos. Con estas salidas al campo tuve oportunidad de conocer más a los chicos del conservation team y también a algunos voluntarios como Ian y Andrew. Un día me invitaron a una formación sobre censos de aves en una reserva en el sur de la ciudad, cerca de Gateshead, donde también estuvieron gente del Durham Wildlife Trust. Algunos fines de semana también iba a alguna reserva con Derek (uno del conservation team) y algunos voluntarios, como por ejemplo la reserva de Hauxley. Para ver un mapa de las reservas de Northumberland Wildlife Trust pincha en el enlace.

Por entonces también me apunté a un curso de plantas en la universidad y allí me encontré de casualidad a algunos del conservation team. A la profesora se la entendía muy bien porque era del sur de Inglaterra y pude seguir sus clases sin problema. Dentro del curso tuvimos algunas salidas al campo en las que pude aprender mucho.

También empecé a ir a unas clases de inglés gratuitas que daban profesores en prácticas en International House, donde pude conocer estudiantes de distintos países, pero muy pocos españoles. Nuestro profesor resulta que había hecho mucho voluntariado ambiental, incluso en España, así que se alegró mucho cuando le conté que estaba haciendo prácticas en NWT. Empecé a ir a eventos sociales que organizaba IH y el primero fue una fiesta en el que cada uno llevaba comida de su país. Allí conocí a muchos suizos y a una checa de mi edad llamada Nicola que enseguida me ofreció quedar con ella cuando le dije que me sentía sola. Ella había venido a Newcastle por su novio que le habían ofrecido un trabajo allí y ella trabajaba ocasionalmente como traductora. Pocos días después de la fiesta fui con ella y los suizos al Green Festival, un festival comunitario con actividades de permacultura, diversos talleres ambientales, terapias alternativas y varios conciertos. Lo pasé genial aquel día y además por fin ya tenía amigos con los que salir en Newcastle. Después del frío y la soledad del invierno parece que llegaba la luz y el calor primaveral.

Estaba contenta porque había más salidas y viajes previstos con mis prácticas. Además de continuar con las habituales salidas en busca de nutrias con Kevin, también fui con el conservation team a la reserva de Priestclose Wood. Aquel día vino un voluntario que en cuanto me oyó hablar dijo: ¡Eres española! y empezó a hablarme en español todo el tiempo. Al parecer estuvo un año en Sudamérica y tres meses en España, y se había recorrido medio mundo viajando y haciendo voluntariado, ahora estudiaba ambientales. Conociendo gente así fue como yo también me fui picando para hacer lo mismo. También fui a Sheffield con la gente del NWT y estuvimos visitando la oficina del Wildlife Trust de allí. Sin embargo el día fue muy malo y lluvioso, así que estuvimos más tiempo dentro que fuera y se me hizo un poco rollo. Yo esperaba ver algo del P.N. de Peak District, pero ni un atisbo, y encima nos tiramos 6 horas en la carretera. En la ida fui en el coche con Tom, uno que había empezado a trabajar recientemente en NWT, y me contó que durante cuatro años había trabajado en los cinco continentes en organizaciones ambientales. Y yo volvía a pensar cada vez más en irme a Sudamérica, si estos ingleses se van para allá, ¿cómo no iba a ir yo siendo española?

Seguíamos llendo a Border Mires cada semana y también un día fuimos con Kevin a Gosforth Park para construir una casita para nutrias. Después iba a ser el esperado training de nutrias pero Kevin se puso enfermo justo aquellos días y se tuvo que suspender. A primeros de junio hubo un famoso evento comunitario con variadas actividades en las que participó mucha gente. Yo estuve repartiendo folletos del evento por la zona donde vivía y también ayudé durante el evento. Sobre todo ayudé en la actividad de la charca con los niños y me lo pasé muy bien. También tuve suerte de conocer a David Bellamy, el famoso naturalista inglés de los reportajes, presidente de los Wildlife Trust, con el que me hice una foto y que me firmó un autógrafo.

Una de las actividades del evento de NWT

Con David Bellamy en el evento de NWT


Con la gente de IH seguía saliendo. Fui con ellos a un festival de músicas del mundo el último finde de mayo (Orange Wow Festival) al que trajeron muchos grupos de folk de distintos países: Irlanda (Lunasa), Finlandia, Marruecos, Canadá, Gran Bretaña (Celtus), y más países. Encima que los grupos eran buenísimos, el festival era gratis. Aquello fue un regalazo, una suerte enorme poder estar allí. Otra noche fui con ellos a una discoteca o night club, y nos juntamos mucha gente de IH. Con los que más iba era con los suizos y un japonés teñido de rubio cuyo nombre no recuerdo.

Orange Wow Festival

Con mis amigos de IH en Orange Wow Festival


Ahora estaba mejor de dinero, trabajaba de grabadora de datos y también había tenido trabajos ocasionales en restaurantes para los fines de semana, primero en un restaurante chino y luego en un italiano. En ambos restaurantes trabajé de friegaplatos pero el italiano resultó ser un explotador y mucho peor que el chino. A finales de junio me llegó por fin el dinero de la ayuda de desempleo que me cubría para los meses que estuve sin trabajo. También me concedieron la housing benefit, ayuda para pagar el alquiler. La espera fue larga por tanto papeleo pero al final llegó, y así de haber estado casi sin dinero todo este tiempo pasé a juntar mucho dinero de golpe.

Ya iba quedando menos para irme de Newcastle y todo se me acumulaba. Tenía que terminar mis prácticas y aún me quedaban muchas cosas pendientes. Además seguía con mis trabajos, así que ya apenas tenía tiempo de ir a mis clases de inglés. Algunos de mis amigos de IH se marchaban por entonces, como mi amiga Patrizia, la suiza con la que hice más amistad, que me invitó a un pub donde también fueron otros suizos y unos cuantos orientales (japoneses y coreanos) para despedirse. Me lo pasé muy bien hablando con los orientales con los que antes apenas había tenido contacto. Allí estaba el japonés teñido de rubio, una japonesa que se iba a viajar sola por toda Europa y un coreano que llegó hace poco.

Llegó mi última semana en casa de Vicky, después me iría a casa de Nicola para una semana más. Aquella semana fue un no parar y todavía tenía mucho trabajo que hacer en las prácticas antes de marcharme. Ya ni siquiera tenía tiempo de ir con Kevin o con el conservation team al campo, y eso que ahora ya estaban abiertas la tercera parte de las reservas, ¡qué frustrante! En mi última semana sí que fui con Kevin una noche a la reserva de Big Waters que por fin estaba abierta. Estuvimos tres horas allí y al final conseguí ver una nutria, aunque lejos y en escasos segundos. Al parecer sólo había tres nutrias viviendo allí. En el observatorio había más gente pero nosotros fuimos los últimos en irnos. Cuando volvíamos al coche, Kevin sacó un chisme para detectar murciélagos (permitía escuchar los ultrasonidos que emitían y los localizaba) con el que se lo pasaba pipa. Siempre recordaré los buenos momentos en la naturaleza con Kevin.

Al final no me daba tiempo acabar las tareas pendientes en mis prácticas antes de irme a mi campo de trabajo en el Lake District, así que decidí que volvería a Newcastle el día 16 de julio para terminar, y como Nicola no estaría entonces, Andrew (uno de los voluntarios de NWT) me ofreció quedarme en su casa. El sábado que me iba al campo de trabajo, tuve que hacer mi equipaje de nuevo para marcharme de casa de Nicola. Andrew me llevó a su casa para dejar parte de mi equipaje y me llevó a la estación de tren para coger el tren a Carlisle. La verdad que no sé que habría hecho de no haber contado con toda esta ayuda, no habría podido ver tantos sitios ni hacer tantas cosas. Para mi los ingleses fueron más hospitalarios de lo que imaginaba, quizás no hice muchos amigos pero recibí ayuda cuando lo necesité.


Excursiones en los condados de Tyne and Wear, Northumberland y Durham:

Estas fueron algunas de las excursiones de un día que hice antes de marcharme de Newcastle:

– Washington (19/05/2001): Joanne y Vicky me llevaron a esta pequeña ciudad cercana a Newcastle para ver una reserva para aves acuáticas de la organización Wildfowl & Wetlands Trust (WWT), que se dedica a la protección de este tipo de aves y sus hábitats (los humedales). Esta organización cuenta con otras reservas repartidas en distintos sitios del país. Estuvimos paseando por la reserva, observando la avifauna que allí había, y también visitamos el centro de visitantes donde había exposiciones con información sobre aves acuáticas y humedales.

– South Shields (09/06/2001): Está en el condado de Tyne and Wear, muy cerca de Newcastle. Me fui allí en metro y al salir me encontré con la animada plaza del mercado. Tuve suerte de que el tiempo estuvo estupendo y brilló el sol todo el día. Visité la fortaleza romana de Arbeia y la preciosa playa de Sandhaven con sus dunas. Después me fui a St Mary Island con su bonito faro paseando por Whitley Bay.

Barburgh Castle

– Bamburgh Castle y Holy Island (16/06/2001): Ese día Joanne y una amiga querían llevarme a Farne Islands pero como el tiempo estaba tan mal cambiamos de planes. El cambio no estuvo nada mal. El castillo de Bamburgh es precioso y está en la costa sobre un peñón. Después fuimos a Holy Island que es accesible dos veces al día cuando la marea está baja. Se trata de uno de los centros principales del cristianismo de la época oscura donde St. Aidan vino de Iona para fundar su monasterio y se convirtió en centro de peregrinaje. Por suerte cuando estuvimos en la isla apenas llovía.

– Segedunum, Wallsends (17/06/2001): Se trata de una fortaleza romana que se encuentra al final este de la Hadrian’s Wall (muralla romana que cruza el norte de Inglaterra) donde también hay los restos de unos baños y un museo. Fui ese día porque había un evento conmemorativo con soldados romanos haciendo demostraciones.

– High Force (23/06/2001): Se trata de la cascada más alta de Inglaterra, situada en el condado de Durham (aunque resultó ser una miniatura comparada con las cascadas que tenemos en España). Llegar allí fue una odisea porque tuve que coger un tren a Darlington, un autobús a Barnard Castle, otro a Middleton-Tees-Dale y de ahí tuve que hacer autostop hasta High Force. Menos mal que encontré una amable pareja mayor que me llevaron hasta allí. Fue una paliza de viaje pero estuvo bien porque atravesé los North Penines y el paisaje era muy bonito. Después estuve como cuatro horas en High Force esperando el autobús para volver, pues sólo había uno al día.

– Hadrian’s Wall (24/06/2001): Cogí el autobús de Hadrian’s Wall, que recorría gran parte de esta muralla que los romanos construyeron con fines defensivos en la época en que ocuparon este país. La construcción de la muralla data del año 122, durante el reinado del emperador Adriano. Es considerada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO desde 1987 y es una de las mayores atracciones turísticas del norte de Inglaterra. Tiene una longitud de 117 km y va de costa a costa, teniendo a Newcastle cerca del extremo oriental y a Carlisle cerca del occidental. El autobús recorría todo Northumberland siguiendo la muralla y parada en algunos lugares de interés. Visité tres fortificaciones romanas en el recorrido. Había poca gente en el autobús y teníamos un guía que explicaba cosas sobre la muralla. El día era buenísimo pero la alergia me dio mucho la lata, que aquí me vino con retraso porque la primavera es más tardía. Conocí a unos americanos y a una china que estudiaban en Inglaterra.

En la web que pongo a continuación, podrás ver un mapa muy detallado de Hadrian’s Wall, con los distintos sitios arqueológicos que hay durante el recorrido: http://www.planetware.com/map/hadrians-wall-map-eng-hadrian.htm

 

– Farne Islands (30/06/2001): Me llevó allí Andrew y luego se volvió a Newcastle porque tenía cosas que hacer, muy amable de su parte. En realidad él me llevó a Sea Houses (pequeño de la costa de Northumberland) donde cogería el barco a Farne Islands. Afortunadamente el tiempo estuvo magnífico ese día, algo que no pasa muy a menudo por estas tierras. El único problema es que hacía algo de viento y esto no permitía parar a los barcos en la isla para visitarla. Hice un tour por las islas pero sin bajarme del barco durante hora y media. Vi muchas aves marinas, aunque frailecillos no muchos, y vi focas también. No estaba muy contenta cuando cogí el barco porque poco antes mi tarjeta se había quedado atrapada en el cajero cuando intentaba sacar dinero y me había quedado sin ella. Luego fui a dar una vuelta por el pueblo y compré un regalo a Nicola que era su cumpleaños. Por suerte tuve el dinero justo para volver a Newcastle y cuando llegué tuve que hacer la mudanza para irme en casa de Nicola para mi última semana.

En este mapa se pueden ver algunos de los lugares que visité durante mi estancia en el norte de Inglaterra, en concreto en los condados de Tyne and Wear, Northumberland, Durham y York. He marcado algunos de los sitios con simbolitos de colores y otros los he subrayado en rojo. Quizás me falte algún sitio más.

 

Para leer la segunda parte haz click en página 2.

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