Viaje en el Caribe Sur de Costa Rica (25-31/10/2013)

Hace un mes y medio hice un viaje increíble por el Caribe Sur de Costa Rica, en compañía de unos amigos españoles que vinieron a visitarme. En este viaje vimos (y nos bañamos) en muchas playas paradisíacas y también nos adentramos en exuberantes bosques llenos de gran variedad de exóticos animales. También tuvimos la oportunidad de pasar dos días en una remota ecoaldea de unos americanos y convivir con la comunidad indígena Bribri otros dos días mientras hacíamos actividades de turismo rural comunitario. Este viaje duró una semana, y sin embargo fueron tantos los lugares visitados y las experiencias vividas, que he decidido dividirlo en varios posts. Empiezo con este primero para ir abriendo boca, y poco a poco iré publicando los siguientes.

El Caribe Sur se extiende desde Limón hasta la frontera con Panamá, y es un territorio con una mezcla de playas, arrecifes coralinos, bosques tropicales y cultura afrocaribeña. Las reservas naturales que se encuentran en esta zona son el Parque Nacional de Cahuita y la Reserva de Gandoca Manzanillo, y cuenta con una gran riqueza natural y faunística. Entre las actividades que se pueden realizar en esta zona están el buceo y el snorkel, caminatas, ciclismo y visitas a comunidades indígenas.

En este mapa podéis ver donde se encuentra esta zona de Costa Rica.

Costa Rica mapY aquí podéis ver la zona ampliada con la ruta recorrida en el viaje.

recorrido viaje

Nuestro viaje comenzaba el 25 de octubre y partíamos de Monteverde (lugar en el ahora vivo y del que os hablaré en una próxima entrada). Ese día nos esperaba un largo trayecto hasta Puerto Viejo, donde íbamos a pasar la noche, ya que de Monteverde teníamos que viajar a San José y de ahí a Puerto Viejo. Prácticamente nos pasamos el día en los autobuses, y cuando llegamos a Puerto Viejo eran como las 6 de la tarde. Nos dispusimos a buscar un hotel donde pasar la noche (este era el único sitio del viaje donde no teníamos ninguna reserva). La búsqueda se convirtió en una odisea que duró casi dos horas, donde cargando con nuestro equipaje, nos recorrimos el pueblo de un lado a otro sin encontrar nada que nos convenciera demasiado. Ya podíamos haber visitado la web de Destinia para buscar algún buen hotel donde estar, así no habríamos dado tantas vueltas. Una chica negrita se nos pegó en la estación de autobuses y se ofreció a ayudarnos con la búsqueda, llevándonos de un sitio a otro. Cuando por fin encontramos un sitio que nos convenció lo suficiente como para quedarnos, la chica por supuesto esperaba su merecida propina (algo que yo ya veía venir pues me ha pasado en otros países donde he viajado). Puerto Viejo es un lugar con mucha influencia de cultura afrocaribeña y donde se pueden ver muchos descendientes de jamaicanos.

Estábamos cansados pero también hambrientos, así que no teníamos tiempo que perder si queríamos buscar cena antes de que cerraran los restaurantes. Después de ducharnos y arreglamos, y nos fuimos en busca de la merecida cena. Decidimos ir a uno de los restaurantes que nos recomendaron, Lidia’s Place, donde nos sirvieron unos deliciosos “rice and beans” con pollo y riquísimos patacones (rodajas de plátano aplastado frito) con guacamole. El “rice and beans” (arroz y frijoles) es un plato muy típico del Caribe y lo hacen en salsa de coco. Yo ya lo había probado en Tortuguero, donde también es fácil de encontrarlo. Siento no tener fotos, pero con el hambre que tenía ni me acordé de llevarme la cámara. La verdad que la comida estaba muy buena pero me pareció un poco cara; no obstante, sí lo recomiendo por su calidad.

No sólo no tengo fotos de la comida, tampoco tengo de Puerto Viejo, ay qué fallo. Si es que te distraes un poco, te olvidas de hacer fotos y luego vas a escribir el post, y vaya, no hay fotos. Y esos fallos no se los puede permitir una bloguera como yo, ay. Por cierto, se me olvidaba contar que por la noche, después del restaurante, nos fuimos de marcha a ver el ambientillo afrocaribeño, sobre todo buscábamos un sitio donde poder bailar reggae. A pesar de ser viernes por la noche, no nos pareció que el lugar estuviera muy animado. Encontramos una especie de bar-dicoteca donde ponían un estilo de hiphop electrónico muy ruidoso, a veces mezclado con reggae, y donde parecía concentrarse toda la gente joven. Luego fuimos a otro más pequeño y con menos gente donde sólo ponían reggae, pero no nos pareció muy animado así que estuvimos poco tiempo.

Sí que tengo fotos de la excursión que hicimos a la famosa playa de Punta Uvita, a la que fuimos en unas bicis que alquilamos en Puerto Viejo. El trayecto de ida me encantó, fue divertido, y a los lados de la carretera se podían ver muchos restaurantes, cabinas, y algo que me sorprendió, muchos centros de yoga y meditación. No éramos los únicos que hacían ese trayecto en bici, vimos muchos otros turistas haciéndolo. Esa misma carretera llevaba hasta Manzanillo, quizás algunos iban para allá también.

Cuando llegamos a Punta Uvita, nos dimos un corto baño en la playa y enseguida emprendimos el regreso a Puerto Viejo, pues teníamos que coger un autobús a Manzanillo a eso de la 1 y media de la tarde. La playa allí es muy bonita, como podéis ver en estas fotos.

Llegamos a nuestro alojamiento muy justos de tiempo, así que decidimos esperar en la carretera y parar al autobús cuando pasara, ya que no nos daría tiempo caminar a la estación de autobuses. Después de media hora esperando y que no pasara, decidimos preguntar a la gente que veíamos por allí y algunos nos dijeron que hacía poco que habían cambiado el horario así que no estaban seguros de a qué hora pasaría el siguiente. Cuando ya llevábamos una hora esperando y seguía sin venir, decidimos probar el auto-stop aunque no tuvimos nada de éxito. Ya íbamos a llamar a un taxi cuando de repente vimos el autobús aparecer, qué alivio.

El trayecto duró una media hora. Manzanillo es un pequeño pueblo pesquero que cuenta con unas preciosas playas. Se encuentra dentro del Refugio Nacional de Vida Silvestre Gandoca-Manzanillo. Allí nos esperaban dos residentes de la ecoaldea Punta Mona, nuestro próximo destino del viaje y donde íbamos a pasar los próximos dos días. Nos dieron algo de tiempo para almorzar hasta que saliera nuestro bote (para llegar a Punta Mona desde allí había que ir por mar). Comimos algo rápido y nos fuimos al lugar de la playa donde nos dijeron que estaría el bote esperando.

Así termina la primera parte de este viaje. Si queréis seguir leyendo sobre él, justo debajo tenéis las siguientes entradas, sólo tenéis que pinchar en los títulos correspondientes para poderlas leer:

Una ecoaldea en un lugar remoto del Caribe

Dos días en una comunidad indígena Bribri de Talamanca

La comunidad de Carbón Dos y el Parque Nacional de Cahuita

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4 pensamientos en “Viaje en el Caribe Sur de Costa Rica (25-31/10/2013)

    • Sí, son unas playas increíbles, y ya verás las fotos que están por venir, todavía mejores que estas. Lo de la comida fue una pena, pero tengo fotos de comidas que probamos en otros sitios y que ya pondré en el post correspondiente. Entonces sí te dará hambre, jeje.

      Un abrazo

    • Sí, la verdad que no me puedo quejar, fue un viaje alucinante. Ya verás cuando publique las siguientes partes del viaje, no te lo pierdas!

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