Mi vida en Rancho Margot: hotel rural, finca ecológica y yoga

Rancho Margot es una combinación de finca ecológica y hotel rural que es gestionado de una forma sostenible. Está situado en el valle de un lago, no muy lejos del Parque Nacional de Arenal, en la provincia de Alajuela, Costa Rica.  El bosque nublado de Monteverde, que está considerado Reserva de la Biosfera por la UNESCO, está cerca. Rancho Margot es un experimento viviente que atrae visitantes de todo el mundo para explorar, relajarse y aprender sobre sostenibilidad.

Yo llegué a Rancho Margot la primera vez en vísperas navideñas, a los pocos días de haber terminado mi famosa tesis, la que me trajo a Costa Rica en agosto del año pasado. Fui para trabajar de voluntaria en la recepción, y me quedé algo más de cinco semanas, hasta el 30 de enero. Tras ello, regresé a Monteverde para buscar trabajo, pero no encontré nada. Por suerte me llamaron de Rancho Margot para venir a trabajar un mes en la recepción (esta vez cobrando) y aquí volví el 24 de febrero. Publico este post el día antes de marcharme, acabo de completar el mes de trabajo, y así mi segunda parte en el rancho termina. En este post hablaré de mi vida en el rancho, ha sido similar en la primera y en la segunda parte, sólo que en la segunda tuve que trabajar más horas y por dicha el tiempo era mucho mejor que en enero. Aparte de hablaros de mi vida aquí, también os contaré mucha información y curiosidades sobre este lugar tan especial en el que he vivido muy buenos momentos.

Quiero empezar contándoos un poco de la historia de este lugar. En 2004 Juan Sostheim compró 176 hectáreas de pasto de caballos y vacas con la intención de recuperar el ecosistema original que hubo aquí en el pasado. En los últimos diez años él trabajo en un proyecto de reforestación para conseguir este objetivo y el resultado ha sido impresionante porque es difícil de creer que esto era tierra improductiva y pobre. La exuberante vegetación que cubre la propiedad alberga diversas poblaciones de especies animales, la mayoría de ellas no estaban aquí antes de que el proyecto comenzara. Los amantes de las aves no estarán decepcionados ya que es posible encontrar más de 100 especies de aves aquí, las cuales agradarán a los visitantes con sus espectaculares colores y cantos. Yo tuve la suerte de disfrutar de la observación de muchas de estas aves algunas mañanas que salía a pasear bien temprano con mis prismáticos, todo un lujo para una aficionada a la ornitología como yo.

Aunque estos días el enfoque principal de Rancho Margot es el negocio de ecoturismo, la educación en temas de agricultura y medio ambiente es siempre una prioridad, y a los turistas se les hace saber en el famoso tour del rancho. Aparte de los turistas regulares, grupos de estudiantes de universidades y otros centros educativos vienen al rancho. Hay también un programa de voluntariado que ofrece la oportunidad a personas de todo el mundo de trabajar en uno de los muchos proyectos del rancho por un período de tiempo de al menos un mes. Los trabajadores son siempre costarricenses, casi todos del área local.

De las 176 hectáreas, el rancho está utilizando sólo el 40% de la superficie; el otro 60% se usa para reforestación. El bosque secundario que creció como resultado del proyecto de reforestación protege el suelo de la erosión, lo cual es importante debido a la cantidad de lluvia que recibe esta zona. Hay también una gran variedad de plantas con flores de llamativos colores como heliconias, diferentes especies de orquídeas, y buganvilla, entre otras.

El bunkhouse es el primer tipo de alojamiento que se ofrecía en el rancho y contiene 20 habitaciones con dos literas.

Los bungalows son el alojamiento de lujo del rancho y su tejado está hecho de tejas recicladas. Además, ellas proporcionan un tejado viviente que fue creado por las semillas llevadas por el viento y las aves, semillas que pudieron germinar en las tejas. Este tejado viviente tiene una importante función minimizando el impacto visual.

Yo tuve la suerte de vivir en el bunkhouse con mi propia habitación en la segunda ocasión que estuve en Rancho Margot, cuando estaba como trabajadora, pero en la primera ocasión, cuando estaba como voluntaria, viví en La Casona, el edificio para los trabajadores y voluntarios. En este caso la habitación era compartida con otros voluntarios, aquí os pongo algunas fotos.

Ahora os quiero hablar del sistema de compost ya que es una parte esencial de Rancho Margot pues proporciona no sólo compost para la granja, sino también agua caliente para los bungalows y el bunkhouse. El estiércol fresco de los caballos, cerdos y vacas, así como las hojas de la huerta y los restos orgánicos de la cocina, son mezclados todos juntos. Dentro del área de compost hay dos tubos enrrollados y el agua que pasa a través de ellos es calentada por contacto con el compost (el cual está a alta temperatura debido al calor producido por los microorganismos que descomponen la materia orgánica). Entonces el agua es almacenada en tanques y bombeada a los bungalows y bunkhouse. Algo que se puede observar aquí es que no hay olores ni moscas presentes en el compost, y esto es debido a la dieta vegetariana de los animales de granja y a los microorganismos de montaña usados para descomponer los desechos.

Las bombas hidro-eléctricas se usan para crear electricidad en el rancho. La energía mecánica producida por el movimiento del agua hace que la turbina gire la dinamo lo cual resultará en energía eléctrica. Esta energía eléctrica creada es inestable y debe ser estabilizada por un convertidor en en energía usada en bombillas de 110 watt para el bunkhouse y los bungalows. Esta bomba hidro-eléctrica específica puede crear 8KW por hora.

Los pollos tienen un importante rol en el rancho, no sólo por la carne y los huevos que proporcionan, sino también porque ayudan a remover el suelo y comen insectos que afectan a los cultivos. Su dieta está compuesta principalmente por insectos y gusanos, plátanos, maíz molido y cáscaras de huevo de la cocina. Todos los pollos son de corral y tienen cuatro áreas diferentes donde pueden deambular.

Los cerdos son también importantes en la granja y hay dos especies que se usan para crear un híbrido que es bueno para carne y es resistente. Ellos proporcionan carne para el buffet pero también estiércol que es usado como fertilizante y compost. El residuo líquido resultante es usado para obtener biocombustible para la cocina. Las vacas son usadas para proporcionar leche y compost solamente; su carne no se usa en la cocina. Además su leche se usa para hacer yogurt y queso. A los turistas se les ofrece una actividad de ordeño de vacas cada mañana.

Por cierto, aquí también tienen a unos graciosos animalillos, las pacas, que al parecer ha bajado mucho su número porque se cazaban masivamente para consumo de carne. Ahora están protegidas y en el rancho se crían para luego soltarlas en su entorno natural.

Ahora es el momento de visitar la huerta. Allí cultivan zanahorias, apio, varios tipos de lechuga, cebollas, col, pimientos, patatas autóctonas (malanga, camote, yuca o cassava, etc), rábanos, arugula, pepinos, espicanas, calabacines, jengibre, tomates, papaya, cítricos, aguacate, nonis (planta medicinal), etc. Estos jardines usan los principios de la agricultura ecológica como rotación de cultivos para conservar los nutrientes en el suelo, plantas con raíces profundas para proteger el suelo (evitando la erosión) y plantas que actúan como repelentes (por ejemplo, albahaca). En otras áreas de la propiedad hay plantaciones de cacao, plátanos y caña de azúcar, entre otras.

Todo es reciclado y reusado tanto como sea posible. Los muebles están hechos aquí de maderas de laurel y teca (principalmente de árboles muertos del rancho), y materiales de desecho de la construcción son usados en el horno de leña de la cocina. Las botellas son reutilizadas para almacenar semillas y productos elaborados de forma casera (repelentes y desinfectantes). El material reciclable restante es llevado a fábricas donde es procesado.

El jabón está hecho aquí con aceite usado de la cocina. El jabón no usado se recoge para hacer detergente líquido para la lavandería. Los desinfectantes también se hacen aquí.

Ahora es el momento de hablar de los famosos biodigestores, un importante componente de los ciclos del rancho. Hay tres en total, hechos de plástico, y dentro de ellos tiene lugar una reacción química anaeróbica. Los desechos líquidos de cerdos y vacas son canalizados a través de un sistema de tuberías subterráneas. Las bacterias de metanol presentes en el sistema digestivo de los mamíferos fluyen con los desechos líquidos a través del biodigestor donde la descomposición de los desechos ocurre, y el metano es liberado y recolectado para usarlo como biogas para la cocina.

Al final del proceso, el líquido fresco empuja al líquido viejo, el cual puede entonces ser utilizado como un buen fertilizante rico en nitrógeno y fósforo para los campos, cerrando así uno de los ciclos de la granja. Esto es bueno para el medio ambiente porque el gas metano es 20 veces más dañino que los efectos del dióxido de carbono y es posible hacer un gas combustible de él en lugar de ser liberado.

Algunas de las instalaciones que ofrece el rancho a los huéspedes son:

La zona alrededor de recepción con wifi, el comedor y el bar.

Aquí tengo que hacer un inciso para hablar de las comidas, una auténtica delicia que yo tuve la suerte de comer cada día. Los trabajadores tenían su propia comida, diferente de la de los turistas, pero los voluntarios teníamos la suerte de comer la misma de los turistas (y en el mes que estuve trabajando pude mantener este privilegio, jeje). La comida era estilo buffet, con muchos platos para elegir, divididos en tres partes: ensaladas, pizzas y comida caliente. Algunas fotos aquí para que os hagáis una idea de lo que tuve la suerte de comer en este tiempo.

Hay una sala de yoga al aire libre donde se ofrecen dos clases de yoga al día (a las 7 de la mañana y a las 4 de la tarde), un lugar increíble para relajarse y conectar con uno mismo. Allí tuve la oportunidad de ir tanto a clases de yoga como hacer mi propia práctica en otros horarios.

Para más relax está este lounge y la sala de masajes. Claro que yo los masajes no los probré, demasiado caros para mi bolsillo.

Una piscina de agua fría con agua natural y otra de agua caliente calentada por la electricidad que es creada en el rancho.

Un lago artificial con una plataforma para eventos y conciertos.

También hay una serie de tours que se ofrecen a los huéspedes. El famoso tour del rancho está incluido en el paquete de alojamiento y comidas que ellos pagan, un tour guiado de dos horas dentro de la propiedad para conocer los distintos proyectos del rancho. Hay otros tours extra que no están incluidos en el paquete, y ambos huéspedes y visitante, pueden participar en ellos: rutas a caballo, tours de kayak y caminatas.

Yo sólo hice el tour de kayak, pues los voluntarios teníamos que pagar los tours sólo que teníamos descuento. Me quedé con las ganas de hacer un tour de cabalgata, pero que le vamos a hacer. Eso sí, muy recomendable el tour de kayak, se pueden ver unas vistas del volcán buenísimas ya que se rema hacia él.

En Rancho Margot hay un artista residente trabajando en su cerámica, estilo chorotega, un arte indígena de la provincia de Guanacaste. En la tienda de Rancho Margot se exponen sus piezas para la venta.

Yo decidí aprender un poco de este arte y acabé haciendo hasta ocho piezas. Disfruté mucho de mis días de cerámica con don Enrique, el alfarero, un señor de Nicaragua que lleva ya muchos años en Costa Rica, y que también ha vivido en algunos otros países de Centroamérica y Norteamérica. Al final acabamos haciéndonos buenos amigos, y en verdad lo considero uno de los mejores amigos que he hecho en este país.

Hay  una serie de senderos que uno puede hacer por su cuenta en Rancho Margot, como el famoso sendero al Mirador, un lugar con vistas espectaculares del volcán y el lago Arenal en una colina dentro de la propiedad; muy recomendado para el amanecer. Para disfrutar aún más de la experiencia, puedes caminar hasta el pueblo cercano de El Castillo, y volver caminando a Rancho Margot por la carretera. Una caminata muy agradable que no te dejará indiferente.

También merece la pena caminar hasta el río que pasa por la finca, un lugar muy agradable para relajarse y bañarse.

Bueno, y no os he contado qué he estado haciendo en este tiempo en Rancho Margot. No estuve trabajando en la huerta como podrías haber pensado en un primer momento. Mi trabajo fue en la recepción, tanto en mi período de voluntariado como en el de trabajadora. Aquí me podéis ver en plena acción, y en la foto de más abajo con uno de mis compañeros de recepción.

Con mi compañero de recepción Alejandro

Comiendo con los voluntarios.

Fue una buena oportunidad para adquirir más experiencia laboral en turismo, conocer mucha gente (tanto turistas como guías) y además conseguir algunas propinas, jeje.

Aunque tuve que trabajar muchas horas en recepción (36 a la semana cuando estaba de voluntaria y 48 cuando estaba como trabajadora), y también en el negocio de viajes que estoy creando (y del que espero hablaros pronto en este blog), tuve oportunidad de disfrutar de las maravillas de este rancho en mis escasos momentos libres. Nunca olvidaré las mañanas de observación de aves, las otras mañanas o tardes de yoga, las veces que iba a tocar mi flauta nativa americana al río, los días que iba a correr por la carretera que va al Castillo, los relajantes momentos de cerámica, las noches estrelladas, y las caminatas al Mirador que me obsequiaban el esfuerzo de la subida con unas vistas espectaculares. También los momentos de compartir con los voluntarios y trabajadores de aquí, y algunos huéspedes con los que tuve buenas conversaciones, sin olvidar los momentos de soledad que me ayudaron a conectar conmigo misma y a darme cuenta de lo que yo ya quiero en la vida.

Me despido de Rancho Margot, en este que es mi último día aquí, y espero estar de vuelta algún día, aunque sólo sea para una corta visita. Así termina mi quinta etapa en Costa Rica y empieza la última etapa antes de volver a España, un mes de viaje que ya os relataré en algún post futuro, cuando tenga tiempo de escribirlo. Ya son casi ocho meses aquí, increíble como pasa el tiempo, pero aún me queda un poco más para seguir disfrutando de la pura vida!

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2 pensamientos en “Mi vida en Rancho Margot: hotel rural, finca ecológica y yoga

  1. de verdad es muy impresionante el mensaje a favor de la naturaleza es mejor tener las riqueza las natural que la artificial waaoooo

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