Templos y lugares sagrados de Malta 2019

A finales de septiembre del año pasado hice un viaje muy especial a Malta. Era más bien un peregrinaje a lugares sagrados y templos antiguos, y a la vez era un retiro de mujeres. Hasta el año pasado Malta no me había llamado mucho la atención. Pensaba que era un lugar turístico de playa en el Mediterráneo y poco más. Pero en Inglaterra conocí a una amiga que era mitad maltesa y que vivía entre Inglaterra y Malta. Poco después vi este retiro-peregrinaje anunciado en Facebook y resultó que conocía a la organizadora. Cuando leí en qué consistía el viaje y los sitios que se iban a visitar, no me lo pensé dos veces y decidí apuntarme. Resulta que en Malta hubo culturas antiguas que construían templos mucho antes de que existieran las pirámides y Stonehedge. Sus islas esconden misterios que todavía están por desvelar. Hay quiénes dicen que en Malta se encontraba la mítica ciudad de Atlántida.

Malta es un archipiélago del Mediterráneo central que se ubica entre Sicilia y la costa de África del Norte. Debido a su situación estratégica, ha sido gobernado y disputado por diversas potencias en el transcurso de los siglos. Hoy día es un popular destino turístico con su clima cálido, idílicas playas y monumentos arquitectónicos e históricos, incluidos tres sitios del Patrimonio Mundial de la UNESCO. Las principales islas y las únicas habitadas del país son Malta, Gozo y Comino. Hay otras islas de menos tamaño pero están deshabitadas. Yo visité Malta y Gozo aunque pasé más tiempo en esta última. Fue un viaje de dos semanas en total que a continuación trataré de contaros en detalle.

Los primeros pobladores de Malta eran agricultores de la Edad de Piedra que llegaron al archipiélago en 5200 a. C. Durante 3500 años este pueblo construyó algunas de las más antiguas estructuras. Algunos de estos templos megalíticos han perdurado hasta nuestros días y se han convertido en Patrimonio de la Humanidad. Muchos de estos templos estaban dedicados a la diosa de la fertilidad y fueron construidos con piedras tan descomunales que las leyendas decían que eran movidas por gigantes. Esta cultura de constructores de templos desapareció sin dejar rastro en el siglo 25 a. C. Un misterio que arqueólogos e historiadores siguen tratando de desvelar…

Yo tuve la suerte de visitar algunos de estos templos y os lo iré contando a lo largo de este post acompañando de fotos. Pero empecemos contando el viaje por el principio, y luego os iré contando sobre estos templos. Salí del aeropuerto de Bristol (ciudad en la que resido desde hace varios años) un 22 de septiembre. Ese día llovía y hacía un poco de frío, típico tiempo inglés. Por suerte me esperaba el cálido paraíso de Malta, con la posibilidad de alargar un poco más un verano que en Inglaterra ya estaba más que finalizado. En el aeropuerto de Malta me esperaba mi amiga Anna, la amiga que mencionaba al principio de este post. Ese año estaba viviendo más en Malta que en Inglaterra, lo cuál fue una suerte para mi porque me pudo recibir allí.

Según entré en su coche me cambié a la ropa de verano y nos fuimos directamente a un festival holístico a pie de playa llamado The Bubble. Era del tipo de festivales alternativos los que yo iba a dar mis talleres en Inglaterra (ya os contaré algún día estas cosas mías que aún no sabéis), sólo que un ambiente y clima bien distinto. El lugar donde estaba se llama Ghajn tuffieha. Qué maravilla estar allí, con ese buen tiempo y al lado de la playa. Era el último día del festival y la entrada sólo costaba 10 euros. Qué maravilla estar allí con ese buen clima y al lado de la playa. Dimos una vuelta por los alrededores para ver la costa antes de entrar al festival.

Por la noche, después de disfrutar del festival, condujimos hasta el pueblo donde vivía Anna, llamado Siggiewi. Estaba muy cansada después del largo día y no haber dormido mucho la noche anterior. Al día siguiente pude ver mejor la impresionante casa donde vivía Anna con su novio. Subí a la enorme terraza que tenían para ver las vistas. Después de desayunar, fuimos a comprar al supermercado y no salí más hasta la tarde. Anna me llevó a dar un paseo por la costa, cerca de uno de los templos más famosos de Malta: Hagar Qim & Mnajdra. No entramos dentro porque yo aún no tenía el pase de los monumentos de Malta y además ya estaban cerrando. De todos modos iba a visitarlo con el grupo de mujeres del viaje al que me había apuntado y a las que me iba a unir en unos días. Vimos el atardecer con vistas al mar mientras yo tocaba mi flauta nativa. Qué mejor manera de celebrar el equinoccio de otoño.

Al día siguiente Anna me llevó a la playa de Ghar Lapsi y así pude por fin probar las aguas maltesas. Qué maravilla poderme bañar en este época del año, la verdad que echaba muy poco de menos Inglaterra.

El día 25 de septiembre viajé a la isla de Gozo, donde iba a pasar la mayor parte de mi estancia en este país. Anna me llevó a la parada de autobús donde pasaban los autobuses al ferry de Gozo. El ferry fue muy corto y rápido, y al llegar allí cogí un bus para ir a mi siguiente destino, el centro vacaciones holísticas Satori, en el pueblo de Xaghra. Me bajé en la parada de bus que me indicaron y me costó un poco encontrar el sitio aunque en realidad no era tan difícil. Después de preguntar a algunas personas lo encontré, y vaya sitio, impresionante.

Y este era el apartamento que tenía para mi solita durante dos días. Como no había casi nadie quedándose allí esos días, tuve la suerte de disponer de todo ese espacio. Además no tenía que pagar nada gracias a que el dueño era amigo de mi amiga Anna.

Pero no fui allí sólo de vacaciones, también fui a trabajar. Esa misma tarde di un viaje de sonido sanador y al día siguiente di un taller de flauta nativa. Por si no lo sabéis, ahora tengo una nueva profesión. Soy terapeuta de sonido y doy sesiones tanto en grupo como individuales. También toco la flauta nativa y enseño a la gente a tocarla. Ahora suelo viajar con esta nueva profesión, lo cual me encanta.

El día 27 de septiembre me vinieron a recoger en coche las mujeres del grupo del viaje. Nos fuimos conduciendo hasta el pueblo de Nadur, que era donde estaba la casa rural donde nos íbamos a quedar durante los próximos 8 días. Estaba deseando estar allí y tener tiempo para reposar y descansar pues lo necesitaba después de un año muy intenso por el trabajo y otras cosas. La casa rural era una maravilla, como podéis ver en estas fotos.

Y teníamos una piscina estupenda con jardín.

Ese día estuvimos organizando la casa y las comidas, descansando, bañándonos en la piscina… Al día siguiente empezaba la aventura para descubrir los misterios de los templos de la isla.

Los primeros templos que fuimos a visitar en Gozo eran los de Ġgantija, declarados Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. Se construyeron entre el 3600 y el 3200 a.C., antes que la famosa construcción megalítica de Stonehenge. El nombre Ġgantija proviene de la palabra ġgant, que en maltés significa “gigante”, pues los habitantes de Gozo pensaban antiguamente que los templos los construyó una raza de gigantes. Algunos de estos megalitos superan los cinco metros de longitud y pesan más de cincuenta toneladas.

Allí hay un museo donde se pueden encontrar algunas estatuillas y otros objetos prehistóricos encontrados.

Otro día visitamos unas tumbas de la Edad de Bronce (entre el 2500 y el 1500 a.C.) en el borde norte de Ta’ Ċenċ, cerca de Xewkija. Hay tres en total. Cerca de las tumbas hay un dolmen más común, con un sillar de coronamiento que se sostiene sobre otros bloques. A mi también me gustaron mucho las vistas, con la iglesia de Xewkija al fondo y la costa.

Visitamos también algunas ruinas de templos que estaban en campos por ahí perdidos y prácticamente sólo quedaban piedras sueltas. Encontrarlos era una odisea porque ni estaban marcados y a veces la gente ni los conocía. La organizadora de este viaje iba con la misión de encontrar estos lugares sagrados y activarlos. No voy a entrar en mucho detalle porque estas cosas pueden sonar raras a algunos. No hice fotos de estos templos porque no eran muy llamativos, era más el valor espiritual o sentimental que uno le quisiera dar.

De esos templos pequeños que no eran nada turísticos sí hubo uno que me gustó de verdad porque el entorno era muy bonito. Se llamaba Ta’ Marziena, en el extremo sur de la meseta en la que se encuentra ir-Rabat cerca de Ta’ Sannat. Las ruinas del templo están bajo un grupo de algarrobos, famosos árboles en la isla. No pude evitar la tentación de subirme a uno de esos algarrobos.

Un día visitamos un menhir o roca erguida en Il-Qala, de unos 3 m de altura. Está totalmente aislada aunque hay hipótesis de que pudo formar parte de otro templo. Cuenta la leyenda que esa roca la puso allí una giganta. Ahora hay casas alrededor y una escuela.

En Gozo no sólo visitamos ruinas de templos megalíticos, sino también algunos otros lugares turísticos, como Fontana (fuente en italiano). Toma su nombre de la abundante fuente il-Ghajn il-Kbira (el gran manantial), en la carretera de ir-Rabat – ix-Xlendi. En el siglo XVI se construyeron refugios abovedados sobre las fuentes, para facilitar su uso a los habitantes del lugar. En ellos pueden encontrarse bacinas de piedra, en los que los habitantes realizaban sus abluciones diarias.

Allí también había una tienda de souvenirs típicos de la zona muy graciosa donde ponían música tradicional a todo volumen.

Por supuesto visitamos la capital de la isla de Gozo, Victoria, o también conocida como Rabat. Una ciudadela que data de la Baja Edad Media rodea al pueblo. Esta sirvió de refugio durante siglos contra el ataque de los corsarios bárbaros y de los sarracenos. Caminamos por la ciudadela y visitamos algunos museos y la catedral.

Después caminamos por las calles de la ciudad para explorar sus tiendas y la plaza con sus cafés y mucho ambiente.

Por último, visitamos algunas iglesias como la basílica que está en la plaza mayor de Xaghra, pueblo rodeado de fértiles valles. Este es el hogar de los templos de Ġgantija que visitamos el primer día. La basílica está dedicada a la Natividad de la Bendita Virgen María. En la plaza había muchas terrazas y nos sentamos en una a tomar algo.

También visitamos la iglesia de San Juan Bautista en Xewkija de la que no pongo fotos porque tampoco me impresionó demasiado. La que sí me encantó y me pareció muy bonita es el Santuario de Ta’ Pinu en Għarb. El santuario fue construido enfrente de la capilla original, donde dicen que una mujer de Gharb, Karmni Grima, oyó la voz de Nuestra Señora.

El monumental altar dedicado a Nuestra Señora de Ta’ Pinu fue construido entre 1920 y 1931, y detrás del altar está la capilla original.

En Gozo también disfrutamos de algunas playas como estas de las fotos.

Durante nuestra estancia en Gozo, fuimos a Malta en una ocasión para visitar Hipogeo de Hal Saflieni, la visita más esperada del viaje. Es un templo subterráneo prehistórico único en el mundo, fue excavado en roca a partir de 3500 a.C. Se trata de un conjunto de galerías, túneles y pequeñas salas conectadas entre sí y establecidas en tres niveles bajo tierra. Además este lugar ha sido sometido a investigación arqueo-acústica y se ha encontrado que algunas de las cámaras resuenan a frecuencias que inducen estados alterados de conciencia, promueven sanación y experiencias espirituales. La Cámara del Oráculo fue diseñada para vibrar a la frecuencia de 111 Hz, que es es una de las frecuencias de máxima sanación. Como terapeuta de sonido que soy, no podía dejar de visitar un lugar como este. Fue al leer esto cuando pensé sin dudarlo que me apuntaba a este viaje.

En un inicio fue un santuario y, que posteriormente, durante la prehistoria se terminó convirtiendo en una necrópolis. La necrópolis está formada por tres niveles. En el primero se encuentra la parte más antigua con cuevas naturales de unos 10 metros bajo tierra. El segundo es el más espectacular y donde las paredes se han trabajado más al detalle. Aquí está la Sala Principal, una cámara circular con puertas que llevan a otras salas decoradas con ocre rojo. Aquí se encontró la estatuilla de “La dama durmiente”que se conserva en el Museo Arqueológico de La Valletta. En este nivel es donde está la famosa Cámara del Oráculo, la de la resonancia. En el tercer nivel se encuentra la sala más conocida llamada Sancta Sanctorum, que al parecer era un inmenso almacén para conservar el grano.

Hipogeo de Hal Saflieni © Heritage Malta

La visita se hace en grupos pequeños por turnos de una hora. Hicimos la primera visita de la mañana y así encontrar el sitio más limpio energéticamente. Nos hicieron meter todas nuestras pertenencias en una taquilla y no podíamos llevar cámara. Yo quise llevar mi flauta para tocarla pero no estaba permitido sin un permiso especial. Sin embargo, si nos dejaron cantar. Estuvimos cantando durante casi toda la visita y aquello fue un regalazo que nunca podremos olvidar. La resonancia en estas impresionantes cámaras subterráneas no tiene comparación. Cuando empecé a cantar allí dentro perdí la noción del tiempo y de toda realidad, es como si hubiera entrado en otro mundo. Sólo existía ese lugar y el sonido, me transportaba a otra dimensión y a otra época. Canté muchos armónicos, una técnica que aprendí en mi formación de terapia de sonido, y no podéis imaginar lo que disfruté. A veces nos emocionamos con los cantos y la guía pacientemente nos dejó que lo hiciéramos. Estar allí era un privilegio, iba aprovechar todo el tiempo que pudiera estar allí abajo. Sin lugar a dudas, aquel día se hizo realidad uno de mis sueños.

Al salir de allí nos costó mucho volver a la realidad. Fuimos a desayunar y poco a poco fuimos aterrizando. La siguiente visita que hicimos fue el templo de Tarxien, complejo megalítico del 2800 a.C. y que es Patrimonio de la UNESCO. El templo se divide en dos niveles: en el primero hay una gran pasarela a través de la que se observa la maciza estructura, y el segundo nivel es un largo pasadizo en el que se exponen los diversos dibujos y tallados en roca que son réplicas de los que se hallaron en las excavaciones.

 

El último lugar que visitamos fue la Cueva Ghar Dalam o Cueva de la Oscuridad, a las afueras de Birżebbuġa. Se trata del yacimiento prehistórico más antiguo del país. A la entrada hay un pequeño museo con descripciones de las diferentes capas geológicas de la cueva y muchos restos óseos de diferentes animales que se extinguieron en Malta en la Edad de Hielo. Al salir del museo se accede a un jardín con plantas autóctonas y una vista de la ciudad de Birżebbuġa, y siguiendo un camino llegas a la cueva. No es mucho lo que se puede visitar de la cueva, sólo 50 m de los casi 150 m de longitud que tiene. Hay estalagmitas y estalactitas, con color naranja y verdoso. Hicimos migas con el guarda de la cueva quién se ofreció a llevarnos un poco más adentro de lo permitido si volvíamos a la hora de cerrar. Eso hicimos y fue genial porque nos contó muchas historias y anécdotas de la cueva. Nos mostró algunas formas curiosas en el techo o las paredes que no habíamos advertido antes. Él decía que el tiempo que pasaba allí en silencio y en contemplación le habían convertido en una persona más espiritual.

Estuve tocando mi flauta nativa en la cueva y la resonancia era buenísima. Aquí os dejo un video que subí a YouTube por si lo queréis escuchar.

Así terminó nuestra visita a Malta ese día. Tuvimos unos tres días más en Gozo antes de terminar el viaje. En Gozo no estuvimos todos los días viendo sitios sin parar, hubo muchos momentos de descanso y de disfrutar de la maravillosa casa rural donde nos alojábamos. Aunque en realidad yo no descansé tanto como las otras pues fui una de las cocineras oficiales del grupo junto con la organizadora. Aquí que no nos oyen tengo que decir que la mayoría de los ingleses en la cocina dejan mucho que desear y yo quería comer bien y sano. Además que me encanta cocinar, comida vegetariana y sana, es otra de mis pasiones. Por eso me ofrecí a cocinar casi todos los días y a cambio recibí un descuento en el retiro.

Cuando no estaba cocinando, me encantaba pasar tiempo en el jardín de la casa rural.

También hice un poco de mi trabajo de terapeuta de sonido durante el retiro pues un día di un viaje de sonido con varios de mis instrumentos.

El último día del viaje lo pasamos en Malta para ver lo que nos quedaba por ver en la isla. También íbamos a pasar la noche allí porque nuestro vuelo de vuelta a Bristol salía muy temprano por la mañana el día 6 de octubre, así que teníamos reservado un airbnb cerca del aeropuerto. Cogimos el ferry otra vez y condujimos hasta Xemxija para caminar en el Xemxija Heritage Trail. Un amigo de la organizadora que era muy experto en los sitios sagrados de la isla nos llevó allí. Se trata de un sendero señalizado que comprende 20 sitios de importancia arqueológica, y hacerlo entero lleva unas 2-3 horas. Voy a ir contando algunos de los sitios que nos encontramos en el camino acompañado con fotos. Aquí una vista de la bahía de Xemxija.

Empezamos a caminar por una vía romana y llegamos hasta la cueva de Galley, una de las muchas cuevas de la zona. Después nos encontramos con las colmenas romanas.

Junto a las colmenas estaba el famoso algarrobo milenario, con un tronco de 7.25 m de circunferencia. Algunas placas en la base de su tronco daban información sobre el ejemplar más antiguo de la isla.

Yo toqué la flauta sentada en el algarrobo y le dediqué una canción.

Continuamos por la vía romana cuesta arriba. Este camino fue también un camino de peregrinos porque por aquí caminaban peregrinos que iban hasta el Santuario de Nuestra Señora de Mellieha. Y llegamos a las ruinas de un templo neolítico que una vez hubo aquí. No está muy bien conservado y la gente local se ha llevado muchas rocas.

Seguimos por la vía romana y nos encontramos varias tumbas púnicas, que eran agujeros cortados en la roca. Después encontramos con algunas cuevas construidas con rocas de la zona y con tumbas neolíticas que eran agujeros en el suelo a donde se podía bajar.

Ya por último nos encontramos con los baños romanos.

Volvimos a los coches para continuar nuestra visita en Malta. Decidimos ir a comer a algún sitio pues ya eran cerca de las 2 de la tarde. El amigo de la organizadora nos llevó al Hope Valley (Wied l-Isperanza) en Mosta. Se llamaba valle de la esperanza porque en una cueva de ese valle se refugió una chica que huía de los piratas y unas arañas tejieron una tupida tela que impidió ser vista por sus perseguidores. Dicen que era un milagro de la Virgen y por eso se construyó una pequeña capilla allí.

Tras pasar la capilla seguimos el sendero que bajaba al río, el cual estaba rodeado de una espesa vegetación. Allí comimos de picnic mientras los mosquitos nos atacaban de lo lindo. No tengo fotos buenas del lugar aunque era bonito.

El último lugar que visitamos de Malta en este viaje fueron los muy famosos templos de Hagar Qim y Mnajdra. Allí es donde estuve con mi amiga Anna en el día del equinoccio, aunque no entramos, sólo los vi de lejos. Pero me pareció curioso que los últimos templos que visitábamos eran los primeros a los que me acerqué en mi viaje. Estos impresionantes templos declarados Patrimonio de la Humanidad por la Unesco se encuentran en la cima de una colina en el sur de la isla. Este complejo arquitectónico está compuesto por un templo principal y tres estructuras megalíticas cercanas.

En la entrada hay un pequeño museo en el que se puede ver un audiovisual sobre la historia de Hagar Qim y se describen las hipótesis sobre su construcción. Tengo que decir que me emocioné viendo el documental pues era el final del viaje y tenía que decir adiós a todos aquellos templos que nos habían acompañado durante tantos días, muchos de ellos dedicados a la divinidad femenina. Sentir la energía de aquellos lugares fue muy especial para mi en un momento de mi vida en el que las cosas no estaban siendo fáciles.  Me sentía privilegiada por haber estado allí y haber visitado estos lugares ancestrales.

Comenzamos la visita a los templos siguiendo un sendero de unos 10 minutos con estupendas vistas de la costa y sus acantilados.

Estos templos fueron construidos durante el 3600 y 3200 a.C. El templo principal, Hagar Qim, tiene una entrada exterior que conecta con seis grandes habitaciones y está protegido por muro exterior hecho con grandes bloques de piedra. Uno de estos muros contiene el mayor megalito maltés, que mide 5 m y pesa 57 toneladas.

 

Muy cerca del Hagar Qim se encuentra las estructuras de Mnajdra con tres templos que miran hacia un patio de forma ovalada.

Cuando nos fuimos de los templos estaba atardeciendo y ya estaban a punto de cerrar. Dentro de mi dije adiós a estos templos y a todos los demás que visité durante este viaje-peregrinación, dando las gracias por esta experiencia.

Condujimos a la ciudad donde estaba nuestro alojamiento, Kalkara, cerca del aeropuerto. No había mucho especial que ver allí. Cuando llegamos ya era de noche, cenamos en un sitio de comida rápida y nos fuimos a dormir temprano. Al día siguiente teníamos que levantarnos a las 4 de la mañana pues nuestro vuelo salía a las 7. Camino al aeropuerto trataba de hacerme a la idea de mi regreso a Inglaterra. Se acabó el sol, el calor, los templos… y las vacaciones. Pero estaba feliz de haber descubierto un nuevo país, lleno de misterios y pequeños paraísos, Malta.

2 pensamientos en “Templos y lugares sagrados de Malta 2019

  1. Muy interesante todo loque cuentas de los templos… yo me recorrí Malta y Gozo en plan Dora exploradora y me gustó mucho , también me pareció sorprendente porque no me la esperaba tan rica en mezcla de culturas,pero ya veo que el país está lleno de posibilidades 🙂

    • Gracias por tu comentario. Qué bien que hayas viajado en ese plan en Malta y Gozo. Sí, es un país lleno de posibilidades, sin duda.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s