Escapada otoñal a Alemania

Hace unos años hice una escapada a Alemania de cinco días en el mes de noviembre. Por entonces vivía en Madrid y cogí un vuelo barato a Basilea, en Suiza. Habría estado bien conocer esta preciosa ciudad pero tenía el tiempo justo para ver varios lugares de Alemania. El viaje comenzó en Freiburg y la Selva Negra, continuó en Heidelberg y Estrasburgo, y terminó en Sttutgart. Me quedé en casa de amigos alemanes que tenía allí. Era mi tercera visita a Alemania, un país que cada vez me gustaba más. El tiempo no fue muy bueno que se diga en aquellos días otoñales. Hacía muchísimo frío, nevó, llovió,… en definitiva, tuvimos que soportar toda clase de inclemencias meteorológicas. En este viaje me acompañó mi querida amiga Marisa, compañera de otras tantas aventuras por el mundo, y además era el primer viaje que hacíamos juntas.

Alemania es considerada como la tercera potencia mundial, por sus industrias e infraestructura. Pero además es una tierra de donde han surgido grandes poetas, músicos y pensadores. Su importancia histórica es enorme, algo que ha quedado reflejado en sus muchos monumentos y edificios antiguos. Por último, sus abundantes festividades, tradiciones, gastronomía, actividades culturales, etc, le han proporcionado un atractivo turístico sin igual en Europa. Yo ya había estado antes en Berlín, una de las ciudades más carismáticas y fascinantes de Alemania, y en varios sitios de la preciosa Baviera (entre ellos Munich y Augsburg). En este viaje iba a conocer el sureste del país, una de las zonas que más me llamaba la atención y en la que tenía suerte de tener amigos.

Sigue leyendo

Alemania II: Baviera (27/08-05/09/2002)

Munich

Llegué a Munich media hora más tarde que mi hermana. Munich es la capital de Baviera y la tercera ciudad más habitada de Alemania. Por suerte la estación de tren (Hauptbahnhof) quedaba cerca. En el albergue (Euro Youth Hotel) nos dieron la desagradable noticia de que no quedaban plazas en el dormitorio y nos tocó pagar una habitación triple que costaba 23€ por persona. Encima el desayuno no estaba incluido. No me gustó nada el albergue y la gente de la recepción. Nos fuimos pronto a dormir.

Al día siguiente nos fuimos caminando al centro por la calle de tiendas Kaufingerstrasse. Fuimos a la catedral de Frauenkirche caracterizada por sus cúpulas renacentistas bulbiformes. De allí fuimos a Odeonsplatz con la iglesia barroca de Theatinerkirche. Por allí preguntamos a unas chicas si había un parque bonito cerca. Resulta que eran españoles y nos dijeron que sí, que allí cerca estaba Englischer Garten. Fuimos allí a comer y después a dar una vuelta. Era un parque bastante grande, el río pasaba por allí y había muchos árboles. Llegamos hasta una zona con bares y terrazas donde la gente bebía grandes jarras de cerveza.
Sigue leyendo

Alemania I: Berlín (13-18/07/2002)

Estocolmo-Berlín: Un viaje en autobús de lo más surrealista

El día 12 de julio llegué en un ferry de Turku a Estocolmo después de 9 horas de viaje nocturno. Qué bien estar otra vez en Estocolmo, aunque sólo fuera para unas horas. Ahora tenía que ir a casa de mi amiga Ana a coger el resto de mi equipaje que dejé allí. Por el camino conocí a un finlandés que también venía en el barco y que iba a hacer el interrail. Le conté el viaje que había hecho y el que iba a hacer. Definitivamente tenía que decir que los finlandeses eran los más simpáticos de todos los escandinavos, pues ya se me habían acercado varios a hablar, cosa que no me pasó con suecos ni noruegos (con daneses era difícil saberlo pues sólo estuve un día en Dinamarca).

Cuando llegué a casa de mi amiga Ana, allí estaba su novio Patrick (ella se había ido un mes de vacaciones). El se fue a trabajar y yo me puse a hacer muchas cosas como lavar ropa, ducharme, rehacer el equipaje, entre otras. Luego me fui a la estación de autobuses corriendo y cuando llegué me di cuenta de que me quedaban dos horas para que saliera mi autobús a Berlín, pues olvidé cambiar la hora de mi reloj al regresar de Finlandia.
Sigue leyendo