Visita a Stirling y su castillo medieval

En el mes de abril estuve en Stirling de excursión con una asignatura de turismo del máster.  No era mi primera vez en esta ciudad, ya estuve antes visitándola la vez anterior que viví en Edimburgo (Gran Bretaña 2001), aunque no tengo mucho escrito de aquella visita en el blog. Entonces caminamos por el casco histórico de la ciudad y nos acercamos a ver el castillo pero no entramos. Esta vez, la universidad pagaba nuestra entrada al castillo, así que entramos a verlo, y además nos dieron una charla en él. Lo que no hicimos fue caminar por el casco histórico, algo muy recomendable por lo medieval y bonito que es.

Stirling es una pequeña ciudad situada a unos 58 km al noroeste de Edimburgo. Se trata de un antiguo burgo construído alrededor de un castillo y centro medieval, que fue la antigual capital del Reino Escocés. Fue nombrada como burgo real en el S. XII por el Rey David I de Escocia. El Castillo de Stirling está sobre una colina junto al Río Forth, y allí es donde creció María Estuardo. La Iglesia de la Holy Rude, junto al castillo, es una de las edificaciones de más importancia histórica de la ciudad, aunque esta no la llegamos a visitar. Al parecer, es la única iglesia en Reino Unido, aparte de la Abadia de Westminster, donde se ha celebrado una coronación.

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La legendaria y misteriosa Capilla de Rosslyn

A tan sólo 20 km de Edimburgo, se encuentra un lugar lleno de misterio, leyendas y misticismo: la Capilla de Rosslyn o Roslin. Está situada en el pueblo de Roslin y muy cerca se encuentran las Pentland Hills de las que ya hablé en otra entrada. Guarda en su interior importantes secretos de los templarios y también está vinculada a los masones. Hay personas que sostienen que las esculturas de la capilla son base para un portal hacia otra dimensión e incluso algunos aseguran haber visto ovnis en los alrededores del pueblo. Antes no era tan conocida, pero desde que apareció en la novela y película El Código Da Vinci, su fama se ha visto incrementada.

Yo fui por primera vez a finales del 2001, en mi primera estancia en Escocia, y por entonces no tenía conocimiento de su existencia. Fue un amigo muy metido en temas de esoterismo el que me habló del lugar y me llevó con él a verla. Recuerdo que pasamos horas observando cada símbolo esculpido en piedra, lugar mágico y misterioso donde los haya. Con motivo de la visita de unas amigas a finales de septiembre del 2012, volví a este lugar que tanto me fascinó en su día. Me di cuenta de que la cosa había cambiado y un poco de encanto había perdido. Ahora había un museo y un centro de visitantes, todo estaba mucho más preparado para el turista. Esta vez pagué una entrada, la otra vez no recuerdo haber pagado, pero puede ser que lo haya olvidado. En cualquier caso, me siguió pareciendo un lugar fascinante que a continuación os quiero descubrir.

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